Lo admito: adoro el cine y me gusta las películas de terror. Creo que no a muchas personas les gustan, debe ser porque no logran comprender que son sólo películas. Nadie muere de verdad, no hay sangre real y la mayoría de las veces resultan entretenidas y hasta con momentos de humor negro o involuntario... Gracias al internet y al videoclub más cercano, puedo decir que he visto muchas películas, algunas muy buenas, otras no. Así que, este es mi conteo de las 5 películas que realmente lograron espantarme. Del 5 al 1... van:
5.- The Texas Chainsaw Massacre (1974)
Antes del mal(ísimo) remake de hace un tiempo, Tobe Hooper dirigió esta gran película.
La historia: Sally y sus amigos (incluído su simpático (es un decir) hermano en silla de ruedas) visitan la casa de sus abuelos en Texas. En el camino son forzados a buscar en una casa un poco de gasolina. Lo que no saben es que ahí habita una familia de caníbales que lentamente irán asesinandolos uno a uno con una ruidosa motosierra.
¿Por qué es la número cinco?
Porque contiene uno de los mejores psychos del cine: Leatherface y su motosierra.
Porque los alaridos de Sally (Marilyn Burns) ocupan el primer lugar en mi lista personal de Los Alaridos más Terroríficos del Cine (es broma, esa lista no existe... aún(es broma de nuevo)).
Porque contiene la casa más tétrica del cine (empatada con The Haunting)
Porque es desconcertante, desesperante, molesta, abrupta, violenta, sangrienta y cruda.
Por eso.
4.- It (1990)
Cuando yo era niño vi esta película en su forma original: seriada para televisión. La pasaban en el canal 5 dividida en dos partes. Y era absolutamente escalofriante.
Quien la haya visto, a la misma edad a la que yo la vi, sabe a lo que me refiero. El temor a la oscuridad, al baño y especialmente a los payasos se deben a esta película. Y pocas personas de mi generación no la conocen, así como pocas personas no terminaron temiéndole a los payasos.
Eso es la historia de la banda de los Perdedores contra una criatura ancestral que se presenta en forma de Pennywise, el payaso. Y no hay más. Con muy poca sangre, y poca violencia, esta película logró darme sobresaltos aún no superados. Es aterradora. Pero omitan el final... es chafísima (o quizás se deba a que nunca le he entendido :D).
3.- Halloween (1978)
¿Hay algo más aterrador que un asesino insensible, inmortal, sin rostro, implacable y con un cuchillo de carnicero? Michael Myers se lanza a la casa del resto de su familia cada Halloween, dejando un reguero de adolescentes muertos a su paso. El asesino que definió el género slash e inspiró la creación de personajes como Freddy Krueger y Jason Voorhees.
La mejor película de John Carpenter (y de la saga Halloween, incluído el remake de Rob Zombie). Michael Myers convirtió en cliché el asesinato de adolescentes calientes, y fue el primer personaje en engendrar la maldad pura.
2.- Suspiria (1977)
Mi problema con las brujas es que no creo en ellas. Sobretodo de la bruja tradicional, ya saben, pociones, hechizos... Cuando vi Suspiria, lo único que sabía de esta cinta era que habría asesinatos.
Una joven llega a Alemania para estudiar en una Academia de Baile. La noche misma de su llegada, una de las alumnas es asesinada. Lentamente, una atmósfera pesada comienza a rodear a la Academia, y más asesinatos no se hacen esperar.
La primera de una trilogía de Argento (que se completa con Inferno y Madre de Lágrimas) sobre la caza de "Las Tres Madres" (brujas antiquísimas escondidas en diferentes ciudades en nuestros tiempos).
Con una arquitectura formidable, un excelente uso de los colores primarios y de la fotografía, Dario Argento logra envolvernos con una atmósfera de maldad (ayudado por el grupo The Goblins); y logra hacernos creer en la histia de las Brujas. Lo cual, en sí, ya es un gran logro.
La puñalada al corazón, el ataque del perro y otras escenes quedarán grabadas por siempre en mi mente.
1.- The Shining (1980)
El Resplandor, de Stanley Kubrick. Un elevador inundado de sangre, pasillos interminables de un hotel, unas gemelas asesinadas a hachazos, un niño y un negro con un extraño poder, una hermosa mujer transformada en un cuerpo putrefacto, Jack Nicholson actuando demasiado como loco y soledad, mucha soledad.
La escena del elevador de sangre es para mi una de las más terroríficas del cine (superando al elevador de Dark Water, incluso). Y cada que la veo recuerdo, con escalofríos, los sobresaltos de la primera vez.
Estas son para mi las peliculas que me perturbaron cuando las vi. No están en orden. Son simplemente cinco de las que más marcaron mi subconsciente.